Si ya han visitado los sitios turísticamente más importantes, y les queda un poco de tiempo, no se pierdan el Barrio de Trastevere, el mejor barrio de Roma en cuanto a gente, movimiento y carácter.
Paseando por sus muchas callejuelas descubrirán la Iglesia de Santa Cecilia in Trastevere y la de San Francesco a Ripa. Cerca se encuentra también Puerta Portese, aquí ponen el famoso mercadillo de Porta Portese (dom 6.30-14), donde podrán regatear y donde conviene tener cuidado con la cartera.
Pero el corazón de este barrio es Santa Maria in Trastevere, cerca de la Isla Tiberina y de Puente Sisto. Está llena de bares y restaurantes, y en el centro, una fuente octogonal de finales del siglo XVII. La plaza se llama como la Iglesia Santa Maria in Trastevere (todos los días 7-21), que fue fundada en el siglo III, el primer lugar oficial abierto al culto cristiano. Se conservan todavía los mosaicos medievales de la fachada y del ábside del Cavallini.
Si continuamos por la calle Via della Scala, al pasar la Casa della Fornarina, a un lado vemos la Villa Farnesina, una de las primeras villas renacentistas, famosa sobre todo por las decoraciones internas de Rafael (abierta lun-sáb -13, 4,50 euros). En el Parque de Palacio Corsini se encuentra el Jardín Botánico, con más de 7000 especies de plantas provenientes de todo el mundo. Subiendo por la calle Via Giuseppe Garibaldi, llegamos a lo alto de la colina Janículo, una zona verde con espectaculares vistas de la ciudad. Durante el paseo hacia Piazzale Garibaldi, encontrarán la Iglesia de San Pietro in Montorio, en cuyo patio se conserva el maravilloso Templete del Bramante. En el Piazzale Garibaldi, en lo alto de la colina, está el cañón que cada día, a las doce del mediodía, dispara para indicar la hora a los romanos. No es un paseo muy largo, pero si no quieren caminar, pueden tomar el autobús 870.