La verdadera cocina romana se come en el barrio judío (cerca de Campo de’ Fiori), en “trattorie” (tabernas) como Sora Margherita y en los restaurantes kosher, o también en la zona del Testaccio. En la zona universitaria de San Lorenzo, al noreste del centro, se encuentran muchas pizzerías famosas por la calidad y el precio: Formula 1, L'Economica, Il Podista, Il Maratoneta, Ministero della pizza... En este barrio hay también “rosticcerie” (tiendas de alimentos que venden comida casera ya preparada) y las cervecerías de los estudiantes universitarios.
Si quieren celebrar algo, aunque gasten un poco más, vale la pena ir a Trastevere o a Campo de’ Fiori y sentarse en una de las tabernas para disfrutar del ambiente especial de estos barrios, probando un plato típico, como bucatino all’amatriciana!
La cocina romana es sencilla, sabrosa, variada y tiene los sabores de los productos de la tierra, por lo que el menú gastronómico de toda la región del Lacio depende de las estaciones. Los platos más típicos de la cocina romana son los bucatini alla amatriciana (unos espaguetis gruesos y huecos por dentro con salsa de tomate, panceta, cebolla y queso de oveja), los espaguetis a la carbonara (a base de huevo, panceta y parmesano), la trippa alla romana (callos), el abbacchio (cordero), la porchetta (cerdo asado), las flores de calabaza fritas, supplì di riso (albóndigas de arroz) y ragù (salsa boloñesa)… Hay como para saciar todos los gustos.
Para acompañar un rico plato típico romano, no puede faltar un buen vaso de vino producido en las tierras de la región, el Lacio. El vino se produce sobre todo en el sur de la región, en la zona de los Castillos Romanos, y se produce más que nada vino blanco: de éstos los más conocidos son el Frascati, el Colli Albani y el Colli Lanugini; de los rojos destacamos el Velletri, el Cesanese del Piglio y el Cerveteri. El vino es el protagonista en los muchos restaurantes de la capital, pero sobre todo en las muchas “enoteca” (vinería) que se han abierto en los últimos años y donde se pueden probar vinos y picar embutidos o quesos. De las muchas que hay, les aconsejamos Cul de Sac en plaza Pasquino (cerca de Plaza Navona) y Il Piccolo en la Calle Via del Governo Vecchio.