La vida cotidiana de Roma tiene la alegría y vivacidad mediterránea típica de los romanos. En Roma vienen ganas de dar largos paseos por sus muchas callejuelas y tesoros históricos, de sentarse en uno de los muchos bares para saborear un buen café, o en uno de los muchos restaurantes con terrazas para probar un plato de espaguetis “cacio e pepe” (con queso y pimienta), mientras se ve a la gente que pasa y se escucha ese modo de hablar tan particular que tienen los romanos...
Las tiendas, en general, tienen este horario: de 9 a 13 y de 15.30 a 19.30; las tiendas de alimentación a menudo cierran los jueves y los sábados por la tarde, y el periodo de vacaciones normalmente son dos semanas en agosto.
Según un estudio de 2007 de la Unión Europea realizado en Bruselas, Roma ha resultado, con gran sorpresa para los mismos romanos, la tercera capital más segura de Europa, por detrás de Lisboa y Zagreb. A pesar de esto, como en cualquier gran ciudad, también en Roma hay que tener cuidado para evitar robos y tirones, no conviene llevar mucho dinero contante, es mejor dejarlo en la caja fuerte de la habitación del hotel.